Mayo 1, 2008
LA decisión
Posted by Elena under Reflexiones y confesiones | Etiquetas: Reflexiones y confesiones |“Cuando nos conocimos vos me deslumbraste, pero yo no me quería enamorar así que por eso no te dí bola”.
Eso me dijo mi concubino anoche cuando hablábamos de todo lo que pasamos juntos hasta llegar a donde estamos ahora.
Mi experiencia en cambio fue bien diferente. Yo me quería enamorar, y me quería enamorar DE ÉL. Quería ir al cine con él, hablar con él de canciones y artículos de revistas y llevarlo a comer con mi mamá.
Él se dio cuenta, se asustó y me tuvo dando vueltas casi un año hasta que se decidió a estar conmigo. Recién entonces pudimos empezar algo, porque hasta ese momento todo era histeria. A los dos nos pasaban cosas, pero sólo uno estaba dispuesto a dar el gran paso.
¿Hasta qué punto el éxito de una relación está determinado por la simple voluntad de que las cosas funcionen? ¿Es enamorarse una decisión conciente?
Entiendo que al principio no. Cuando uno está empezando a conocer a alguien se deslumbra y pierde el control de sus emociones. El mundo gira alrededor del otro y todo, todo se ve a través de lo que el otro dice o hace.
Recuerdo haber pasado noches enteras tratando de descifrar las frases del tipo que me gustaba, para ver si él sentía lo mismo, si había esperanzas o si lo mejor era olvidarme y buscar a otro. Y ni hablar del tiempo que invertía en arreglarme, perfumarme y ponerme mi mejor pilcha todos los días por si llegaba a cruzármelo en algún lado.
Y esto pasa a todas las edades. Las adolescentes van al mismo boliche que el muchachito que les quita el sueño, y las de treinta leen el mismo libro que el hombre que las desvela, y toman el café en el mismo bar que él a la espera de que algún día…
Una amiga mía, por ejemplo, dice que cuando piensa en su novio se emociona y llora porque lo quiere “demasiado”, y cada vez que él le nombra a alguna amiga o compañera de trabajo la invaden unos celos irracionales que no la dejan dormir.
Aún así, esta etapa dura sólo algunos meses. Después idealización se lava, las hormonas se calman y lo que quedan son dos personas que ya se conocen bastante, pero que todavía tienen un largo camino por recorrer.
Esta es siempre mi parte favorita, porque si bien uno choca un poco más con la realidad, aún no cae en el acostumbramiento. Por un lado siento que tengo un compañero y que confío en él, pero sigo teniendo cosas por descubrir. Me siento seducida a un nivel más profundo. Acá es cuando empiezo a tener sexo con amor, y todavía creo que son adorables los defectos de mi muchacho.
De ahí pasamos directamente a la próxima fase, que es la más complicada porque uno ya le conoce todas las mañas al otro y se empieza a irritar.
El tren de la seducción se adormece, y la pareja cae en la desolación del día a día. Siempre hacemos lo mismo, comemos en los mismos lugares y vemos la misma clase de películas. Nosotras dejamos de depilarnos con tanta dedicación, y ellos comen más o no se afeitan para vernos. Las conversaciones se hacen un poco más monótonas, y lo que antes nos parecía encantador ahora nos llena de ira.
Sin embargo no siempre nos separamos. ¿Por qué?
Porque tomamos “la decisión”. Nuestra pareja es un desastre, tiene celulitis o las tetas caídas o granos o ronca o cocina mal o grita mucho, pero sabemos que no podemos vivir sin ella.
Y es que si hay algo que aprendí estando en pareja es que los grandes momentos se alternan con los momentos de mierda, y los primeros sólo cobran importancia con ese contraste. La vez que mi concubino viajó una hora para sorprenderme con comida judía porque sabía que yo nunca la había probado, por ejemplo, es mucho más maravillosa cuando pienso que dos días después trabó el tambor del lavarropas por meter los jeans con las monedas en los bolsillos.
Hay que aferrarse a lo bueno para tolerar lo malo, y eso requiere de todo nuestro empeño.
No es que yo sea escéptica respecto del amor, al contrario. Si el chango se va y yo no tengo que lavarle nunca más el calzoncillo me mato; lo que quiero decir es que uno decide construir con el otro, en vez de irse con alguien nuevo para vivir la excitación de los primeros momentos nuevamente.
Las relaciones que valen la pena son las que pasan por épocas de rencor, aburrimiento y enojo para después concentrar sus energías en que todo esté bien otra vez, porque sencillamente no puede estar de otra manera. Si todo es siempre igual nos marchitamos, porque lo opuesto al amor no es el odio sino la indiferencia.
El chango es desordenado, gritón, pedante, charlatán, descuidado, egoísta; pero también es divertido, cariñoso, inteligente, creativo, paciente y talentoso. Lo amo y lo odio, todo al mismo tiempo.
Mejor dicho, decido amarlo y odiarlo, porque no concibo la vida sin él.
Pero porque YO quiero.
¿Está claro?
Mayo 2, 2008 at 12:21 am
Muy bien expresado. 100% de acuerdo.
Mayo 2, 2008 at 12:27 am
esta clarísimo! y por eso tu chango es tuyo y solo tuyo.
Mayo 2, 2008 at 8:26 am
gracias… GRACIAS! je
Mayo 2, 2008 at 9:56 am
Tocaste mis fibras sensibles. snif!
Mayo 2, 2008 at 1:30 pm
Cómo hiciste para enamorar a un tipo 1 año después?? O sea, diste vuelta el “no quiero nada con nadie por ahora”, exijo que entres en detalles!!!
Mayo 2, 2008 at 1:47 pm
Eran las palabras que necesitaba. Excelente confesión. Gracias!
Mayo 2, 2008 at 2:15 pm
ClavículasExuberantes (!?), engancharlo un año después no es dar vuelta nada.. El tiempo pasa y eventualmente a la mayoría de la gente le dan ganas de conectarse en serio con alguien (o se queda sin resto para andar de joda). Al que está que no quiere nada con nadie hay que dejarlo en paz. Convencer a alguien termina mal.
Y este post, que es muy bueno, me dejó pensando en cómo el timing te puede arruinar la vida, o servirte las cosas en bandeja. Qué barbaridad.
Mayo 2, 2008 at 3:05 pm
No podria estar mas de acuerdo, justamente ayer hablamos de eso con unas amigas… y debo decir que no todas entuvieron d eacuerdo conmigo. Igual a mi me basta con que mi chango si está de acuerdo, al menos en esto…!
Mayo 2, 2008 at 3:20 pm
muy de acuerdo en todo, y varias cosas en comun,a mi me dieron vueltas durante dos años, hasta que me di cuenta que ella tenia razon, la llame y al otro dia vivia conmigo, mira si ella se tomaba dos años para decidirse como yo
Mayo 2, 2008 at 6:27 pm
Sí, está claro
Mayo 2, 2008 at 8:12 pm
Tonta, prefiero que me hagas reir, y no ponerme a pensar así.
Hace unas semanas estaba como vos al principio, pero ya no :).
Mayo 2, 2008 at 11:45 pm
Brrr escalofríos….
Ok, digamos que uno toma la decisión pero no es difícil estar seguro de que el chango en cuestión se acogerá a eso? Y si uno toma la decisión calladito y a los dos años le dan la patada? aaah?
Mayo 2, 2008 at 11:47 pm
Che Elen por favor necesito el mail de tu vieja, yo tengo un hijo y quiero que me salga lo más parecido posible a vos y a tu hermano. Gracias.
Mayo 3, 2008 at 10:51 am
Muy lindo el post. Ahora me voy a preparar los canelones con el corazón todo arrugado.
Mayo 3, 2008 at 5:31 pm
Muy reflexivo y util para la autocritica, somo siempre una grosa, besos elen
Mayo 3, 2008 at 10:49 pm
Cuanta verdad. Espero encontrar todo ESO.
Mayo 4, 2008 at 1:18 am
Me encanta como expresas tantas verdades…
Ahora me pregunto cuándo me cansaré yo de histeriquear y animarme a dar ese primer paso que la otra persona no se anima a dar?
Y lo de analizar las frases es TAL CUAL…
saludos!!
Mayo 4, 2008 at 1:30 pm
Realmente admiro a quienes pueden estar uno o dos años sitiando a alguien hasta que le hacen caer las defensas. Los admiro porque saben lo que quieren y siempre terminan consiguiéndolo.
Y los admiro más todavía porque soy incapaz de hacer algo así, no tengo paciencia, me disperso, me desanimo con facilidad.
Mis parejas siempre fueron con hombres que me persiguieron más a mí que yo a ellos, y nunca tuve la valentía de hacerle saber a alguien que me gustaba mucho, siempre esperé que el otro hiciera todo. Soy una cobarde. Snifff…
Mayo 4, 2008 at 3:30 pm
Elena:
Sigo tu blog desde que lo encontré, hace un par de meses atrás. Me gustó saber que trabajás trabajabas en la UNQ y que viajás en el 159. Mucha cosa en común, ¿vió?
Nunca comenté porque, si bien me gusta leerte, tengo un sentimiento medio raro hacia el humor que yo llamo “humor Seinfeld”, el seguir buscando que sea gracioso que la tostada caiga del lado del dulce al contarlo… no sé si me explico…
Y acabo de entender que no es el tipo de humor lo que me incomoda, sino que hay gente que destroza ese género porque no tiene fundamentos ni límites.
Este post es tu fundamento, me parece, y es algo que me hizo sentir feliz al leerlo. No sólo por mí y mi discusión filosófica respecto del tipo de humor, sino por vos y por el chango. ¡Qué lindo saber que día a día lo elegís para seguir adelante!¡Qué lindo que sepas que es difícil y así y todo lo aceptes y sigas adelante!¡Qué bueno que el chango esté y que vos sientas que él vale la pena!
Todo eso creo que me va a “dar permiso” para reirme mucho más (cuando corresponda) al leerte, porque ya no es una oda al patetismo, sino parte de las cosas que hacés para llevar adelante una pareja que elegís.
Tal vez lo más patético de este post es mi descubrimiento que para muchos puede ser bastante obvio, no importa, mi intención es compartirlo con vos.
Mayo 4, 2008 at 3:57 pm
Y… Es cierto que pasa mucho esto de: “No quiero estar con nadie”. Lo que me pasa es que si no te intereso ahora, creo que no te voy a interesar más adelante, entonces… a mi se me van las ganas de ser un plan B actual para poder ser un plan A futuro.
Complicado el timing. Siempre.
Mayo 4, 2008 at 7:35 pm
Gracias a todos por sus comentarios.
¿Cómo hice para que el chango quisiera escuchar mis gritos estilo “SECÁ EL BAÑO O ME TIRO POR EL BALCÓN YA MISMO”? Ya se enterarán… (!)
Patricio, muchas muchas gracias por lo que me decís. ¡Si estudiaste comunicación me parece que sé quién sos!
Mayo 4, 2008 at 7:39 pm
Chicas, hay que tirarse a la pileta como desquiciada sin límites, porque la verdad que para llorar, lamentarme y comer golosinas mirando televisión a la madrugada -que es lo que hacemos SIEMPRE, pase lo que pase- prefiero hacerlo porque me jugué por lo que quería y me salió mal y no porque porque nunca me animé.
No al tofi.
Mayo 4, 2008 at 9:03 pm
de acuerdo… pero más que decisión por decisión (aunque hay que tomarlas) yo diría que decides a comprometerte…
Mayo 10, 2008 at 2:29 pm
Estab a leyendo esto con “Wherever you go, wherever …” de fondo, y casi me hacés lagrimear…
“Waiting for you”.
Ya mismo le mando tu post a mi Chango, me emocioné…
Mayo 12, 2008 at 3:48 am
Buenas..esta es la primera vez que entro y me divertí mucho leyendo los posteos. yo estoy pasando por esas madrugadas en las que todas las cosas que leo las relaciono con la persona que me gusta. TODAS!!!! es así..a los hombres también nos pasa. Señoritas esto no es un sintoma sólo de ustedes. ahh y yo que pensaba que 4 meses esperando alguna respuesta que me haga avanzar era algo que solo me pasaba a mi..¡Gracias por no hacerme sentir solo en esto!
Mayo 13, 2008 at 9:35 pm
Que lindo lo que decís…
Mayo 20, 2008 at 5:22 pm
guau, otra vez identificada con el comentario!
A ver yo tengo 30 años, salgo con mi novio desde hace casi 7 años y que convivimos son dos años, y pasamos por la situacion de separarnos porque habian muchas cosas que no me bancaba (y no me banco de el)pero siento que es peor estar sin el que soportar esas cosas.
Me sorprende en cualquier momento con detalles que a cualquier mujer le gusta sorprenderse, pero al rato, se cuelga con una pelicula de accion y no me da ni cinco de pelota, y paso a se la un objeto mas!!
Julio 18, 2008 at 4:22 pm
[...] es, como ya hemos dicho, la mejor etapa y todos deberíamos concentrarnos en ella, pero lamentablemente no puede [...]