Que se sepa: el chango es un hombre absolutamente irresistible. Sus rasgos exóticos, su cuerpo sinuoso, su sensual estatura promedio, su sonrisa completa, magnética, contagiosa, y su sentido del humor sin igual hacen que decenas de cacatúas cincuentonas hambrientas de placeres carnales mueran por él.
Y es que para una mujer entrar en el ocaso de la vida es una experiencia complicada. Todo comienza a caerse, en la cara aparecen las patitas de gallo, la panza se hace indisimulable, el atractivo disminuye y cada vez resulta más difícil sentirse viva, apetecible.
Claro que hay señoras que manejan esta situación con elegancia y madurez, pero también están las que buscan desesperadas, sin temor al papelón, entregarse a algún muchachito incauto pero brioso, que las haga vibrar como si tuvieran veinte años. Tita pertenece a este último grupo.
El viernes a la noche caímos presos de una invitación fraudulenta a un “asado familiar”. Digo fraudulenta porque lo que mi padre nos vendió como una cena “entre nosotros” terminó siendo una fiesta menemista plagada de invitados new rich que regaban sus gargantas de clase media con champán mientras se atoraban con cubitos de queso mar del plata.
De todos los especímenes de este grupo demográfico circense compuesto por hombres de negocios y sus esposas cornudas, nos tocó sentarnos al lado de Tita, una señora rubia con el pelo bien batido y la cara estirada quirúrgicamente y empastada de maquillaje caro. El marido de Tita es un empresario automotor muy ocupado, así que a simple vista se adivinaba que la vivaracha y verborrágica Tita era un incendio que hacía rato ardía sin control.
Lo primero que hizo fue apoyarse en el hombro del chango y hablarle bien cerquita, con aliento alcohólico disimulado por litros de perfume comprado en el free shop de Ezeiza.
Tita:
¡Cómo te llamás, bombóooon!
Chango:
…Chango, qué tal, soy el novio de Elena…
Tita (agarrándole la cara):
Ay, qué lindo, mi amorrr tenés cara de Chango. ¡Y de buen chico! Hmmmm aunque no sé… ¡También parecés un chico malo eeh!
Chango:
… je je…
Tita (tocandole la espalda y agarrándole el brazo):
¡¡Ay, Elena, a mí me encannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnntan los morochones, ya te lo voy avisando, me en-can-tan los morochones!!
Elena:
Sí, bueno, a mí también.
Tita (tocándole el pecho):
Mirá Chango, te cuento: yo tomo, fumo y soy jugadora compulsiva, me
encanta ir al bingo. ¿Te gusta el bingo?
Chango:
Más o menos, me gustan más los burros…
Tita:
¡Ay me encantan los burros! Pero prefiero el bingo, escuchame, vos y
yo tenemos que ir al bingo juntos un día, qué te parece bombón?
Chango:
…
Tita:
¿Te pongo más champán? ¡Cómo me gustan los morochos! ¿En serio no
querés que vayamos al bingo una noche, papito?
Ante semejante descaro yo no sabía si hacer una escena o morirme de risa. Elegí la segunda opción y me tranquilicé mientras Tita le llenaba la copa al Chango y le ponía la mano en la pierna, cerca de ese lugar, con la esperanza de que sucediera algo que le alegrara la noche y probablemente la vida.
Pero no sucedió. Cuando terminamos de comer nos armamos una bandeja
con masitas, agradecimos la invitación y nos retiramos sigilosamente. Mientras cerraba la puerta detrás mío alcancé a ver cómo Tita se sentaba al lado del marido de mi prima, que no es morochón pero igual le sonrió.
Agosto 4, 2008 at 4:06 pm
Jaja, pobre Chango! que situacion de mier… Parece que las cuarentonas, cincuentonas andan como locas, mi novio cayo el otro dia con una bata de toalla negra de algodon egipcio carisima, y le digo… “y eso de donde lo sacaste?”… que me respondio??? “me lo regalo una de las secretarias del instituto”… COMO!!!!!!?????????? Y si, me fui a “conocer” a la secretaria que se quiere morfar a mi novio en bata… y es una GORDA cuarentona que no calienta ni media baldoza… Asi que agarre la bata, y la fui a cambiar por otra cosa, cuanto salia la bata?? $250 pesos!!!!! no podes!!! Me compre terrible juego de sabanas… y me sobro plata!! y bue… hay que tener mil ojos… Las pendejas vienen bravas y las viejas ni hablar!
Agosto 4, 2008 at 4:20 pm
Mmmm… creo que yo hubiese hecho un escandalo. Vieja toquetona!!!
Nadie le mete mano a MI marido!!!! (y menos que menos en MI CARA!!!!)
Nooo si hay de todo en la viña del señor!!!
Agosto 4, 2008 at 4:30 pm
bueno, pero peor estamos los que somos mas grandes que el chango, ojala me apure una cuarentona, tengo una clienta de la cual me tengo que esconder, me dicen que hace mil años salia en una propaganda en la tele y estaba barbara, yo cuando la veo salgo corriendo
Agosto 4, 2008 at 4:36 pm
Yo tomo, fumo y soy jugadora compulsiva (entre otros placeres)… ayy necesito un Chango urgente o voy a terminar como Tita! que horror!
Agosto 4, 2008 at 5:22 pm
Elen, estás enamoradísima, no? La descripción con la que empezás el post te delata..no es que no te crea, pero..
Agosto 4, 2008 at 5:41 pm
Que vieja zorra, yo le prendo fuego el pelo.
Agosto 4, 2008 at 10:16 pm
Agghhh wuakala asco total. Ahi el que fallo es el chango debería haber sido más cortante, que se yo…
Y a tita le doy una mirada fulminante y un “piropo” que la destruya… algo del estilo de… ¡Que bien te conservas!¿Acaso dormis en formol! Genial tu colorista!! como andas con esos tacos, no te molestan los juanetes? y que se joda por gato. basta! que vieja miserable la odio.
Ademas como lo va a invitar al bingo, que vieja pasada de moda!!
ah elen vos sí que sos una Lady total, te recontrafelicito.
Agosto 4, 2008 at 11:35 pm
Vieja hijadepu… yo le pegaria chicle en el pelo disimuladamente, antes de que se me caiga el vino tinto en su blusa…
Agosto 5, 2008 at 7:08 am
¿¿¿Por qué no son ASÍ de put@s cuando aún tienen las carnes firmes??? La vida es injusta :’(
Agosto 5, 2008 at 7:25 am
Mientras tu chando no sea el toqueton… vos se feliz viendo como las demas se hacen agua con el!
saludos!
Agosto 5, 2008 at 10:37 am
Aguante Tita !!!!
Che, yo soy morochon… ¿quiere decir esto que tengo mas chances de comer gato viejo mal atendido?
Agosto 5, 2008 at 11:17 am
jajajajaa! Elen!!! como me rio!!! me rio porque una vez en la casa de mis abuelos, festejando los 60 años de casados de ellos, una prima, tia o no se que, que rondaba casi los 80, le dice a mi marido…asi, delante mio nomas:
-Vos? tenes 30 y pico, no?
ayyyyyy! lo que te hubiera hecho si tenia 30 años menos!
ja! me rio todavia…!
Agosto 5, 2008 at 12:40 pm
Yo no podría ni soportarlo ni reirme, es mas fuerte que yo. Hubiera explotado de alguna manera o con la bastarda o mirada fulminante a mi conyuge y él entiende todito.
Agosto 5, 2008 at 1:34 pm
jajajaaa!!! la mina es una desubicada mal… mas que nada porque fue al lado tuyo! y sabiendo que el chango ya estaba de novio!
Agosto 5, 2008 at 4:55 pm
Pobre viejaaaa! Está más allá del bien y del mal!
Elen, decime la verdad… la vieja esta borracha, revocada y trastornada, no te levantó el ego hasta las nubes por un rato???
Jaja
Que más lindo que te lo ojeen de la envidia, cuando sabes que la “competidora” no tiene chances!!
(Obviooo….tampoco arriesgarnos al pedo!)
Besos
Lula
http://www.volviendoalaspistas.blogspot.com
Agosto 8, 2008 at 9:12 am
Jajaajajja creo que la estoy viendo y todo a Tita con esa descripción!
Elen estoy enamoradaaaaa! Ya no me autoflagelo con este blog, creo que tomo nota para el futuro si va todo bien.
besos!
Agosto 13, 2008 at 3:58 pm
Aparte seguro al marido de Tita no se le para.