Varias veces por semana, después de un bailecito sugerente, el Chango queda deliciosamente desnudo. Me mira cómplice y me dice alguna frase irresistible, como “Acá está tu changuito, bebé“, o “Vení para acá, mi taponcito irresistible, mirá todo lo que tengo para vos“.

Y yo me lleno de alegría y adrenalina por la anticipación, como cuando estoy eligiendo los gustos del helado, o como cuando está por salir una revista en la que hay una nota mía.

¡Por fin llegó la hora!

Algunos lectores creyeron que la sensual novedad era el libro de Pájaro en mano, otros se inclinaron por que inauguraríamos una sección sobre sexo (sugerencia anotada), y los más osados imaginaron que el Chango y yo estamos en la dulce espera, o que nos decidimos a dar el sí en algún registro civil húmedo y mal pintado.

Pues no, pueden respirar tranquilos.

La sorpresa que les tenía preparada es que ¡Pájaro en mano se muda de
sitio!

Así, es, de ahora en más voy a escribir sobre mi infinito amor por el Chango que anoche se quiso acostar con la ropa que usó para jugar a la pelota en http://www.masvalepajaroenmano.net, un sitio nuevo, con muy lindos colores y un diseño encantador.

La dirección es más que fácil así todos los changos y changas pueden aprendérsela. Les pido que actualicen sus blogrolls y sus readers (muy importante) y los espero allá.

Me voy a poner el lavarropas.